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VII

Yo sé que es una trampa
el orden
que acogota el cronómetro
y el calendario muele
huesos
sueños
y  paciencia
Sé que es cábala
no contar días
ni  meses
Pero
estoy tan tentada
tan tentada
de risa
y de decir
los años
los colores
y las cosas!

/AdrianaRaíces/

Te vas
y te llevás los colores
me quedo hecha
pura tinta negra que chorrea
un charquito
una lágrima oscura
un borrón
las manos grises
los ojos grises
el cuerpo gris
y unas letras chuecas
que no escriben nada

/Adriana Raíces/

Débil en mis huesos

Doblada
urdimbre de cartílagos
y médula y periostio

El deseo corriendo
con los pies atados

Tal vez ande con un cuerpo
que no me pertenece – me digo-

Es una posibilidad – respondo-
La otra es clínica
aburridísima – y de eso no hablo-

{adriana raíces

Simplemente yo

 

Yo simplemente yo desdoblado en la escritura de mi yo

tan otro de tanto ser yo simplemente yo con mis yoes

pasados hartos en todo y digo yo ay yo miserable yo

aquel otro yo solitario que es tú tan tú que es yo en un

vértigo de reyo y más yo sinonímico en lo más hondo de

un adentro sin fondo y tanto tanto yoyo doloroso

tembloroso de dolor tanto tanto que me dolotodoyo para

ser simplemente yo.

/javier spinazzola/

 

Ya no

Ya no quiero llorar,
Alejandra,
ya no quiero escribir
como si te reescribiera.
Ya no quiero ser la niña
de labios cosidos
y con viento adentro.
Ya no he de ocultarme en el lenguaje.

Nunca más vivir
para mi muerte.

La jaula se ha vuelto pájaro.
Y no tengo miedo.

[Adriana Raíces]

“El poeta es el que se demora a escuchar el susurro de la realidad. Por eso es el de la senda perdida, que no va a ningún lado, o es el paseante de Benjamin, el que como no busca, encuentra. Porque el que busca, busca lo que ya sabe, entonces repite. El que se manda a pasear o en el medio de un bosque o en las cercanías de las cosas se deja encontrar.”

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̴”El silencio es algo que está ahí expresando  lo que no escuchamos porque hablamos.”

//hUGO mUJICA//

De: Conversaciones con Cristian Warken, en Una belleza nueva. Santiago de Chile, junio 2006.

Entre irse y quedarse

Entre irse y quedarse duda el día,
enamorado de su transparencia.

La tarde circular es ya bahía:
en su quieto vaivén se mece el mundo.

Todo es visible y todo es elusivo,
todo está cerca y todo es intocable.

Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz
reposan a la sombra de sus nombres.

Latir del tiempo que en mi sien repite
la misma terca sílaba de sangre.

La luz hace del muro indiferente
un espectral teatro de reflejos.

En el centro de un ojo me descubro;
no me mira, me miro en su mirada.

Se disipa el instante. Sin moverme,
yo me quedo y me voy: soy una pausa.

‘Octavio Paz’