“Civilizado es quien reconoce plenamente la humanidad del otro. Me doy cuenta de que los otros son diferentes, pero reconozco que pertenecen a la misma humanidad que yo.”    /Tzvetan Todorov, en el ciclo de conferencias en Bs. As., noviembre de 2010./

La discriminación, el racismo, la xenofobia, son actos inmorales. La civilización, además de un hecho político, es una exigencia moral e intelectual. Civilizado es ponerse en el lugar del otro, ponerse junto al otro respetando la pluralidad.
Migran los expulsados, los excluidos, los pobres. La xenofobia no es sólo temor o rechazo a una cultura diferente. En verdad, es pura “pobrefobia”, un acto inmoral e incivilizado.

«adriana raíces»